¡Feliz Navidad y Feliz adaptación al 2015!

Escribo estas palabras para felicitar estas fiestas y dar la bienvenida al nuevo año que se acerca y se nos echa encima sin casi darnos cuenta.

Aunque muchos le llaman crisis económica, para mí, estamos inmersos en profundos cambios de paradigmas y de maneras de entender y hacer las cosas y, esto, está originando unas consecuencias de proporciones incalculables para todo lo que rodea al mundo empresarial. Todavía muchos directivos, empresarios y responsables de empresas tienen la ilusión y creen que todo este vendaval de cambios, que están surgiendo, pronto o tarde “pasará y que volveremos a los buenos momentos de antes de la crisis”. Lo malo de este pensamiento es el de que retrasan y aplazan la necesidad de adaptarse a los nuevos retos que se están presentando. Incluso los gobiernos de los países están en la misma sintonía, siguen con las mismas políticas y con los mismos parámetros económicos de antes de la crisis esperando  a que todo se calme y vuelva a ser como antes. Es un tremendo error.

Pienso que, desde mi humilde criterio, se deben realizar esfuerzos en cambiar la mentalidad de estos grandes enamorados del pasado, ya que, la manera de producir riqueza y valor a la sociedad ha cambiado. Tenemos que dar un paso adelante y ver con nuevos ojos todo lo que está ocurriendo. Estamos de lleno en la era del conocimiento y la información con grandes cambios tecnológicos que los impulsan. Las empresas que quieran tener éxito deben realizar esfuerzos de adaptación para modernizar sus estructuras y sus prácticas o maneras de realizar las cosas para poder hacer frente a los nuevos retos que se presentan. Por supuesto, esto también incide de lleno en la manera de dirigir las empresas, lo que encamina a que los directivos entren en procesos de aprendizaje de nuevas habilidades.

Es necesario un cambio, porque si no lo hacemos caeremos en los mismos errores del pasado y, porque es responsabilidad de toda empresa ofrecer todo su potencial para dar valor a la sociedad. Debido a esta urgente necesidad y para ayudar en este duro camino, se está desarrollando el proyecto de La Empresa Adaptable, en el que se estudian y analizan los cambios que se están produciendo y cómo se puede adaptar la estructura de una empresa para hacer frente a los nuevos retos.

Para despedirme, os deseo una ¡Feliz Navidad y una Feliz Adaptación al 2015!

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