Procesos: Cambios que impulsan a la Gestión por Procesos

Cambios impulso procesosEn este nuevo vídeo, añadido a nuestra Escuela Online, se revisan y estudian los distintos cambios que están impulsando o que están acelerando a que las empresas y organizaciones se centren y orienten a los procesos. El vídeo se titula: «Procesos: Cambios que impulsan a la Gestión por Procesos«. 

Los cambios que se están produciendo y que pueden llevar a los líderes de las organizaciones hacia un pensamiento visionario orientado hacia los procesos son los siguientes:

PERSONAS: Estamos en la era del conocimiento, y como tal es necesario sacar todo el potencial humano en las organizaciones. Para ello hay que darle a las personas más sentido en sus puestos de trabajo, hay que pasar a tareas multidimensionales, con personas o equipos de personas que las gestión o autogestionen. Esto conlleva a una redefinición de los puestos de trabajo que conducen en muchos casos a replantearse los procesos con los que se opera.

CLIENTES: Como todos los negocios tienen clientes, no es raro que la causa más frecuente de redefinición radical de procesos provenga de la reevaluación de las relaciones con el cliente. En el mundo competitivo de hoy en día, el cliente ya no es el rey, se convierte en una parte integral del equipo que ayuda a definir los procesos esenciales de una compañía, sus estrategias y sus competencias. Como las necesidades del cliente evolucionan y están sujetas a los caprichos de la conveniencia y de la moda, las empresas deben desarrollar mecanismos que rastreen los requerimientos y registrar y vigilar la voz del cliente. El cliente debe ser incorporado al proceso como parte de una alianza. No obstante, al mismo tiempo, hay que registrar y vigilar la voz del proceso y corregir rápidamente las disparidades entre los dos, determinar si las expectativas del cliente se pueden alcanzar con el proceso, si el procesos se puede rediseñar para satisfacer las expectativas del cliente, o incluso si el proceso puede rendir más de lo que el cliente espera.

LA COMPETENCIA:  Claramente, las presiones competitivas impulsan a las empresas  a revisar su proceso y determinar que pueden llegar a ser competitivas enfocándose en el proceso.

LOS COSTES:  La pérdida de control es la causa más frecuente de dificultades en los negocios. Algunas empresas simplemente pierden de vista los costes, otras se ocupan en mediciones excesivas o impropias para las condiciones actuales del negocio, otras se ven agobiadas por la contabilidad de costes a la antigua, la cual reparte los costes indirectos entre todos los procesos de modo que el coste real de cada proceso o actividad es difícil, por no decir imposible de determinar. En las empresas orientadas a los procesos, la determinación de costes debe basarse en las actividades, de modo que se pueda tener un panorama real.

LA TECNOLOGÍA:  Incluso las empresas que mantienen las mejores relaciones con sus cliente y hacen la guerra constantemente contra el desperdicio y los costes, pueden volverse vulnerables a los cambios tecnológicos y a los competidores que atacan el mercado mediante la explotación de la tecnología, ya sea aplicada a los productos mismos o a los procesos de fabricación. En definitiva, los cambios tecnológicos obligan a las empresas a redefinir el estado de su industria y a su negocio, y a rediseñar sus procesos principales.

LOS ACCIONISTAS ó PROPIETARIOS:  Es responsabilidad de la empresa de garantizar que los accionistas reciban un rendimiento adecuado de su inversión, pero de preferencia este rendimiento debe ser mejor del que obtendrían en otro tipo de inversión. Es obvio que los accionistas buscan líderes atrevido, imaginativos, que sean capaces de terminar con el estado sosegado, perezoso y estancado en el que cada vez más empresas han caído, y que están preparados para actuar con decisión en la puesta en marcha de cambios de importancia.

NORMAS Y REGLAMENTACIÓN:  Si bien el nivel microeconómico se puede argüir que gracias a la satisfacción del cliente, control de costes y avance tecnológico las empresa pueden controlar, en gran parte, su destino y la capacidad de cambiar radicalmente, existe otra dimensión totalmente fuera de control de la organización: la formada por la política, la economía, la legislación, los cambios en los estándares de productos, las especificaciones más estrictas del uso de material, los requisitos de reciclaje, las normas de seguridad en el trabajo, y otras muchas cuestiones que tienen impacto en los procesos. Las empresas que con mayor facilidad pueden cumplir estas condiciones reglamentarias o que incluso influyen en crearlas, pueden crear una ventaja competitiva y reescribir las reglas de su industria.

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